Comentarios en plenario de la ONU sobre refugiados e inmigración

U.S. Secretary of State John Kerry delivers remarks at the General Assembly Event on Refugees and Migrants, at the United Nations Economic and Social Council Chamber, in New York City, New York on September 19, 2016. [State Department Photo/Public Domain]

John Kerry
Secretario de Estado
Sede de las Naciones Unidas
Ciudad de Nueva York
19 de septiembre de 2016

Buenas tardes, Sr. Presidente. Me disculpo por llegar un poco tarde. Aún en caravana, el tráfico está muy intenso. Quiero aplaudir a la Organización de las Naciones Unidas por convocar esta oportuna sesión sobre el movimiento a gran escala de refugiados e inmigrantes, y obviamente, todos nosotros venimos aquí convencidos de que definitivamente no hay duda de que todos necesitamos hacer más para poder ayudar a la gente que está escapando de la persecución y la violencia. La Cumbre de Líderes sobre Refugiados, que será celebrada mañana por el Secretario General, Presidente Obama y los seis gobiernos asociados, está diseñada para complementar y para reforzar la Declaración por los Refugiados e Inmigrantes que adoptamos este día y para movilizar a los gobiernos de todo el mundo a que incrementen sus esfuerzos para lidiar con lo que se ha convertido en una crisis mundial humanitaria; en algunos lugares, en una catástrofe.

Que quede claro: Es necesario hacer esfuerzos adicionales. Mientras nosotros estamos aquí reunidos, se estima que 65 millones de personas han sido desplazadas a la fuerza de sus hogares, incluidas más de 21 millones de personas que han huido por fronteras internacionales.

Es por el bien particular del mundo, en su beneficio – y es lo correcto – asegurar que la gente que necesite desesperadamente un nuevo hogar, ya sea en o más allá de las fronteras de su propio país, puedan de verdad encontrar un lugar para vivir con seguridad, con alimentos, medicina, escuela y tiempo para planear el futuro.

La tarea de brindar tal refugio recae, sobre todo, en aquellos estados que están directamente involucrados en la disputa, sus vecinos, y en las naciones a lo largo de los corredores de salida cercanos. Pero la responsabilidad de ayudar la compartimos todos. Así que tenemos que hacer nuestra parte para intentar terminar con las guerras, oponernos al extremismo violento, respetar los derechos humanos y apoyar las políticas que manejan de manera humana y efectiva el flujo de gente que está en movimiento.

Los elementos principales de estas políticas están bien comprendidos. Al trabajar con el ACNUR, hemos creado normas que respetan los derechos de los refugiados. Hemos establecido reglas para el asilo político, la repatriación voluntaria, el reasentamiento y la integración local. Y hemos reafirmado el principio de que debe otorgarse un acceso sin restricciones a los trabajadores humanitarios imparciales para que brinden ayuda de emergencia a los civiles que están atrapados en las áreas de conflicto. Incluso, esta tarde hemos escuchado sobre un incidente en Siria que se contrapone directamente a ese derecho.

Para mejorar nuestras capacidades, los Estados Unidos aplauden la decisión de hacer que la Organización Internacional para las Migraciones – dirigida hábilmente por Bill Swing – sea una parte del sistema de la ONU a partir de este año. Y este paso evita el potencial de duplicar esfuerzos y ayuda a concentrar los fondos donde harán el mayor de los bienes. También hacemos un llamado para el establecimiento de un representante especial del secretario general de la ONU para los desplazados internos – reconociendo que la gran mayoría de las personas que son desplazadas de sus hogares se encuentran dentro de sus propios países y que la dura situación de los desplazados internos no es idéntica a la de los refugiados internacionales, por lo que requiere de una atención especial.

Colegas, el mundo sabe lo que debe hacerse para responder de forma efectiva al reto masivo al que nos enfrentamos. Pero tenemos que aplicar el conocimiento en forma sistemática, y necesitamos los recursos para poder hacerlo antes que sea demasiado tarde.

Como el presidente Obama lo aclarará en la Cumbre de Líderes mañana, la brecha entre los fondos que tenemos y los fondos que necesitamos sigue siendo enorme. Al día de hoy, la Organización de las Naciones Unidas sigue siendo la donadora más grande de ayuda humanitaria y alivio a los refugiados, y eso nos enorgullece. Pero estaríamos aún más satisfechos si esa necesidad terminase. Mi país ha reasentado más refugiados a través del programa de reasentamiento del ACNUR que los demás países combinados. Pero estamos muy lejos de sentirnos satisfechos. Por el contrario, estamos determinados a trabajar con todos ustedes para crear más oportunidades para los refugiados; para satisfacer más plenamente para las necesidades especiales de mujeres, niños y las personas en peligro de persecución; y para brindar ayuda adicional a los países que están en las líneas de fuego de las crisis humanitarias. Para estos fines, y más, pedimos su apoyo y nosotros nos comprometemos en continuar haciendo nuestro mejor esfuerzo.