Cumbre de Líderes sobre Refugiados

Una familia siria aborda una embarcación ferry que parte de la isla de Lesbos en Grecia, hacia Atenas (© AP Images)

El 20 de septiembre, el presidente Obama se reunió con el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, así como con los líderes de Canadá, Etiopía, Alemania, Jordania, México y Suecia para celebrar la Cumbre de Líderes sobre Refugiados. La Cumbre se cimentó en una reunión anterior, celebrada el mismo día, cuyo objetivo era movilizar los recursos del sector privado para abordar esta crisis.

Cincuenta y dos países y organizaciones internacionales, entre ellos la Argentina, participaron en la Cumbre, en la que se anunciaron compromisos que supusieron un aumento de sus contribuciones económicas totales para 2016 de aproximadamente 4.500 millones USD con respecto a los niveles de 2015. Ello significa que en 2016 prácticamente se duplicó el número de refugiados reasentados o que se beneficiaron de otras vías legales de admisión; se brindó un mejor acceso a la educación a un millón de niños refugiados de todo el mundo; y se fomentó el acceso al empleo legal de un millón de refugiados en todo el mundo.

A lo largo de 2016, once de los países participantes en la Cumbre han al menos duplicado sus contribuciones financieras para asistencia humanitaria, en comparación con el año anterior. Además, al menos dieciocho países de cuatro continentes se comprometieron a iniciar o ampliar significativamente los programas de reasentamiento en un tercer país gestionados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas  para los Refugiados (ACNUR), o anunciaron su intención de incrementar sustancialmente su admisión de refugiados en aras de la reunificación familiar y mediante visados para estudiantes o humanitarios.

Para lograr los objetivos de la Cumbre de mejorar el acceso a la educación de los refugiados, diecisiete de los países que acogen a más refugiados se comprometieron a ayudar a incrementar su escolarización. Quince países también se comprometieron a emprender acciones concretas para promover la inserción laboral legal de los refugiados.

En la Cumbre también se presentaron dos nuevas plataformas que mejorarán la capacidad de la comunidad internacional para compartir de forma más equitativa la responsabilidad de proteger a los refugiados. El Banco Mundial anunció la Plataforma de Respuesta a las Crisis Mundiales, la cual brinda a países de bajos y medios ingresos que acogen grandes poblaciones de refugiados acceso a financiamiento con condiciones favorables para realizar proyectos que beneficien tanto a los refugiados como a las comunidades que los acogen. Además, Estados Unidos ayudó a establecer el Mecanismo Conjunto de Apoyo a Países para el Reasentamiento de Emergencia (ERCM, por sus siglas en inglés), un proyecto conjunto de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas  para los Refugiados (ACNUR), el cual prestará asistencia económica y técnica a países interesados en establecer o ampliar sus programas de reasentamiento de refugiados.

La Cumbre se desarrolló gracias a los esfuerzos de la comunidad internacional a lo largo de 2016 para movilizar los recursos y fortalecer los sistemas que se requieren para satisfacer las crecientes necesidades de los refugiados, entre los que se cuentan la Conferencia de Apoyo a Siria y la Región celebrada en Londres, la conferencia sobre reasentamiento convocada por ACNUR en Ginebra, la Cumbre Humanitaria Mundial de Estambul y la Cumbre de la Naciones Unidas sobre los Grandes Desplazamientos de Refugiados y Migrantes.